



Noticias de Chihuahua.– La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, se abstuvo de emitir una postura respecto a la licencia solicitada por su homólogo de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, luego de que el gobierno de Estados Unidos lo incluyera en una lista roja por presuntos vínculos con el crimen organizado.
El mandatario sinaloense solicitó separarse del cargo con el argumento de facilitar las investigaciones, tras darse a conocer que autoridades estadounidenses habrían solicitado su extradición. En el mismo contexto, el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, también pidió licencia al enfrentar señalamientos similares.
Al ser cuestionada, Campos Galván evitó pronunciarse a favor o en contra de la decisión y subrayó que corresponde a las instancias competentes atender el caso. “No me corresponde calificar este hecho. Que las autoridades hagan su trabajo”, declaró.
El tema cobra relevancia política luego de que el senador sinaloense Enrique Inzunza Cázarez, cercano a Rocha Moya, impulsara en meses recientes solicitudes de juicio político contra la mandataria chihuahuense, en medio de tensiones entre actores de distintas entidades.
Hasta ahora, autoridades mexicanas no han fijado una postura oficial sobre las presuntas solicitudes de extradición, mientras el caso continúa generando repercusiones en el ámbito político y en la relación bilateral con Estados Unidos.


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