



A partir de este martes 3 de noviembre entró en vigor la restricción del uso de teléfonos celulares y dispositivos electrónicos personales durante la jornada escolar en planteles de educación básica de México, tanto públicos como particulares.
La medida, establecida mediante el Acuerdo 09/09/26 de la Secretaría de Educación Pública (SEP), contempla que estudiantes de primaria y secundaria no utilicen estos dispositivos durante las clases ni en los periodos de recreo, con el objetivo de favorecer la concentración, el aprendizaje y la convivencia escolar.
De acuerdo con los lineamientos, los teléfonos deberán permanecer guardados o bajo resguardo en los espacios que determine cada plantel. Su utilización estará permitida cuando formen parte de actividades pedagógicas previamente programadas y supervisadas por los docentes.
También se contemplan excepciones en situaciones de emergencia, así como por motivos de salud, discapacidad, accesibilidad e inclusión.
Para el nivel medio superior, como preparatorias y bachilleratos, cada institución establecerá sus propias reglas mediante acuerdos con la comunidad educativa, con el propósito de limitar el uso no pedagógico de los dispositivos y promover prácticas responsables.
En educación superior, los lineamientos plantean fomentar el uso responsable y seguro de la tecnología, conforme a las disposiciones y acuerdos de cada institución.
La regulación fue aprobada por las autoridades educativas de las 32 entidades del país y forma parte de una estrategia impulsada por el Gobierno Federal para reducir las distracciones en las aulas y fortalecer los espacios de aprendizaje e interacción entre estudiantes.
La SEP señaló que la disposición no busca alejar a niñas, niños y jóvenes de la tecnología, sino promover su utilización consciente y con fines educativos.














